La tarea de acabar un juego

 

Es curioso ver como para publicitar el éxito de un juego se nombra la cantidad de ventas que estos generaron, movimiento perfectamente razonable porque es la forma más “simple” de hablar sobre el “impacto” de un producto, tanto que esto es algo que hacen todas las industrias de entretenimiento, hablar de números.

Pero cuando se trata de videojuegos la tarea es un poco más difícil, en el cine es entendible pensar que todas las personas que entran a una sala ven la película, aunque esa no es una costumbre que se mantenga por la pandemia mundial, pero lleva a la pregunta ¿Todas las personas que compran un videojuego lo terminan? La respuesta más simple y correcta es: No.

De hecho, el porcentaje de personas que terminan los juegos rara vez superan el 60%, un buen ejemplo de esto es el GOTY del 2020 “The Last of Us Part 2” fue completado por el 58% de los jugadores, esto no es poco, de hecho es uno de los que fué completado por la mayor proporción de jugadores, “Sekiro: Shadow Die Twice” que fue el GOTY del año 2019 no llegó al 10% de sus compradores, el más reciente “God of War” no superó el 55%. Esto es algo que resulta curioso a la vez que preocupante, porque parece que no es algo relacionado con la calidad de los títulos, los 3 fueron ganadores al mejor juego de su año y ninguno llega al 70%.

Hay juegos que “escapan” de esta norma porque no pueden ser completados de la misma forma, juegos como “Stardew Valley”, “Minecraft” o “Animal Crossing”. Juegos que si bien se pueden “completar” en el sentido que puedes hacer todo lo posible, nunca verás una pantalla final que te diga que no puedes jugar más. Esto sin entrar a los juegos Online que tienen una tendencia más cercana a la de un servicio que a la de un producto, como lo serian “League Of Legends”, “Fornite” o “World Of Warcraft”.

¿Por qué ocurre esto? Los juegos no son precisamente un producto barato, por lo que es normal que se expriman lo más posible, este era un comportamiento normal cuando la industria estaba empezando, no es raro escuchar de personas con 30 años o más que cuando eran pequeños tenían unos pocos juegos que eran re-jugados hasta que no tuvieran absolutamente nada más que ofrecer.

¿Por qué esto dejó de ocurrir? Una respuesta simple y efectiva podría ser la estandarización del medio, hoy en día salen muchos más juegos al día que hace 20 años, hay mucha más visibilidad de ellos, esta expansión del mercado genera que los precios por lo general se reduzcan para tener más accesibilidad, estamos en la época en la que el “Videojuego” como producto tiene un valor tan bajo que se regalan semanalmente en varias plataforma, hay ofertas a precios que hace 20 años serian impensables.

En psicología del aprendizaje hay un concepto que se llama “Habituación”, hace referencia a la ausencia de respuesta a un estímulo debido a la constante exposición al mismo, hace 20 años el videojuego era un producto novedoso, al que acceder a él era relativamente complicado y no se tenía mucha información del mismo, más que la poca que dejaban caer ciertas y determinadas revistas físicas, tenían un valor intrínseco que excedía al producto mismo. No solo era “Un juego”, era “El juego”.

¿Qué factores suelen propiciar esto? Pues para responder esto haría falta un complejo análisis estadístico donde se tomen en cuenta variables como: duración del juego, calidad, estado del mercado en el momento, precio, competencias del mismo género, y un etc tan largo que no se puede explicar en un solo artículo.

Sabemos que la calidad del juego es un factor que parece no importar, porque ni siquiera los GOTY pueden llegar a ser completados por el 60% de los jugadores y juegos como “The Witcher 3” y “Red Dead Redemption II” (cuya calidad es incustionable) no superan el 30%. Los únicos factores que parecen afectar a esta proporción son la duración del título y la dificultad. Aspectos que a simple vista parecen tener sentido porque a mayor duración, mayor cantidad de horas es necesario dedicarle y hay más oportunidades para dejarlo a medias; y la dificultad también parece encajar porque la frustración de no pasar una parte específica de un juego, sumado a la facilidad de colocar otro juego que no ocasiona la misma frustración facilitan el dejarlo a medias.

La respuesta a la pregunta ¿Por qué la mayoría de los juegos no son completados por sus compradores? Es bastante más compleja de lo que puede parecer, las causas pueden obedecer a causas profundamente personales y temporales, como también a aspectos más comunales que se presentan de la misma forma en la mayoría de sujetos. Como todo estudio psicológico/sociológico que se precie, una respuesta clara y específica suelen ser, por lo general, inexacta.

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